El último número de kioSco y un texto sobre fotografía archivado en cajones cibernéticos

10 diciembre, 2014 § Deja un comentario

José Fabela


kioSco
, periódico lagunero especializado en los medios y comunicación estuvo, a punto de desaparecer y el número 63, el de agosto de 2010, pudo haber sido el último en ver la luz. José Lupe González, su director, me pidió a mí y a otras personas que escribiéramos un artículo para y sobre kioScoen esa ocasión, ya que sería el último número y había que despedirse, la razón: la falta de dinero para continuar sosteniendo el proyecto periodístico que por esos días iba para los seis años de vida.

Colaboraría en ese número de dos formas; con fotografías y con un artículo. Para el 15 de julio de 2010 mis colaboraciones, mi texto y mis fotos, estaban en el correo electrónico de José Lupe González. Pasaron ocho o diez días y José Lupe nos informó que afortunadamente kioSco había logrado resolver su situación financiera y continuaría apareciendo. Después de la buena noticia José Lupe nos pide a los que colaboraríamos en ese último número que le cambiáramos el tono de despedida a los textos para poderlos publicar ya que kioSco continuaría. Por mi parte hice lo mío, le cambié el tono de despedida y no recuerdo la razón pero en ese número, el de agosto de 2010, no se pudo publicar mi colaboración.

Mi texto pasó poco más de cuatro años guardado en las carpetas del disco de duro de mi computadora, vivió varias mudanzas de una computadora a otra y se actualizó a una nueva versión de paquetería de oficina, aun así el tema sigue vigente. Este diciembre de 2014 kioSco cumple diez de años de vida, el proyecto periodístico que inició en 2004 bajo la sombra de una mora en el Vergel cuando José Lupe reunió a sus hermanos una tarde de domingo para pedir su apoyo económico y moral para iniciar este proyecto del que muchas veces me ha platicado. Saco el archivo envuelto en polvo digital y le doy una mano de gato para publicarlo ahora sí, ya no como despedida, sino como celebración de estos primeros diez años.

kioSko y la fotografía

La fotografía en kioSco siempre ha tenido su lugar, a su manera, pero lo ha tenido. Por qué digo que a su manera, porque las fotografías que se publican no tienen como objetivo dar testimonio o veracidad a los textos que presenta (a excepción de algunos casos o números en los que las imágenes sí han formado parte del contexto de los artículos), como es común, o mejor dicho, necesario en los medios de comunicación habituales.

Hasta los números sesenta y tantos, hubo colaboraciones constantes de fotógrafos laguneros en kioSco y sus páginas resultaron (o resultan si es que alguien desea publicar su obra fotográfica), un excelente espacio para los fotógrafos de la región que buscaban un medio donde presentar su obra, ya que como lo mencioné líneas arriba, el objetivo de las fotografías en este periódico la mayoría de las veces no es dar veracidad a los artículos, sino mostrar la obra de fotógrafos que deseen compartir su trabajo con los lectores y esto abre la posibilidad de presentar imágenes con cualquier temática, y digo con cualquier temática porque en kioSco nunca ha habido censura, al menos a mí nunca se me ha prohibido nada. En las páginas de kioSco he visto desfilar gran cantidad de géneros y temas: paisajes, fotoperiodismo, retratos, ensayo fotográfico, bodegón, fotografía documental, arquitectura. Si bien kioSco no ha censurado a sus colaboradores el periódico sí ha sido censurado, en una edición se publicó en la portada una fotografía de Fernando Lozano en la que aparece un hombre que muestra un cartelón que dice: “La mamá de Fox se murió de la vergüenza de tener un hijo tan pendejo”, eso provocó que kioSco fuera retirado de uno de sus puntos de distribución y jamás volviera a distribuirse en ese lugar.

La luz se vuelve perdurable cuando es atrapada dentro de la cámara oscura de un fotógrafo que transita ansioso por recibir esa dosis de fotones en su artilugio. Las páginas de kioSco han mostrado y puesto al alcance de sus lectores esa luz. Vale la pena recordar la fotografía arquitectónica de Katiuska Herrera que muestra la antigua Jabonera de Gómez Palacio en ruinas, o el buen fotoperiodismo de Miriam Canales en el que se muestran manifestaciones sociales, los paisajes laguneros de Iván Lavín, las excelentes colaboraciones del maestro Fernando Lozano, la participación del grupo de asistente del taller de fotografía del Instituto Municipal de la Mujer de Gómez Palacio, elexcelente trabajo de fotografía documental de Ana González Díaz, de Hiram Abiff Gaspar Chávez de Ruth Rodríguez o de Karla Lizeth Ceniceros Vázquez, sólo por mencionar algunos casos que se me vienen a la mente.

Aunado a esta peculiar forma de presentar fotografías, kioSco se enriqueció con los excelentes artículos sobre fotografía de Javier Rodríguez Villa, quien también es fotógrafo y varias veces participó también con sus fotografías. Mes tras mes Rodríguez Villa vino haciendo un buen análisis sobre el tema con sus colaboraciones, es una lástima que dejaran de aparecer sus artículos y sus fotografías. Bien vale la pena convocar nuevamente a fotógrafos laguneros y retomar las colaboraciones de estos para seguir nutriendo las páginas de kiosco como lo hizo en los números 102, 103 y 104 con las colaboraciones de Nadia Muela, Ana González Díaz y Fernando Lozano, también invitar a un colaborador o colaboradores para seguir dedicando una sección fija en este medio en la que se reflexione en cada número acerca de la trayectoria de fotógrafos, fotografías, situaciones, en fin, una sección dedicada exclusivamente al análisis, crítica y reflexión sobre la imagen fotográfica, como Rodríguez Villa lo vino haciendo.

En esta valoración es necesario mencionar que de pronto las imágenes tienen en kiosco una intención propagandística más que informativa o de divulgación del trabajo de algún fotógrafo, presentar frecuentemente la imagen de Andrés Manuel López Obrador o de imágenes con el logotipo de Morena, cuando estas fotografías no abonan en nada, ni son colaboración de algún fotógrafo habla de una intención mediática de kioSco.

Por otra parte en las páginas de kioSco en varios números se han presentado imágenes tomadas de páginas de internet y es aquí donde veo el inconveniente, más allá de que se muestran sin el consentimiento de los autores a estos no se les da el crédito, simplemente se muestra una nota que dice: “Imágenes tomadas de internet”. El no tomarse el tiempo de investigar quién es el autor de la imagen que se muestra es una falta de respeto a los fotógrafos, y no sólo eso, subestima y degrada a la fotografía en general, entiendo que hay casos en los que resulta difícil investigar el nombre del fotógrafo, pero al menos se debería dar como referencia la liga completa de la página de la que fue tomada la imagen. Creo que a ningún escritor o periodista le gustaría toparse con un artículo suyo en algún periódico o revista y que no obstante que se haya tomado sin su consentimiento ni siquiera se le dé el crédito. Lo mismo les ocurre a los fotógrafos.

De cualquier manera, las páginas de kioSco son una constancia de las vicisitudes de la fotografía lagunera. Larga vida a kioSco. Salud.

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