La mujer en la televisión y en el capitalismo

7 marzo, 2013 § Deja un comentario

Carmen Espino

La televisión está plagada de novelas, programas y publicidad que moldean el rol, el cuerpo y el pensamiento de la mujer.

La llamada “caja idiota” contribuye a la expansión y permanencia de los estereotipos de género y por lo tanto también de la violencia hacia nosotras.

Se ha orientado en la televisión que nuestro papel histórico es el de ser madre, esposa y dedicarnos a las labores del hogar; actualmente las mujeres además del trabajo doméstico, tienen uno de oficina o de fábrica. También se nos asigna el rol de compradoras compulsivas, esto beneficia directamente a los empresarios y a mantener el capitalismo, a través necesidades creadas como “estar siempre a la moda”; además de que se nos impone un estándar de belleza que perseguir, que sólo nos genera frustración e inconformidad por no encajar en ese molde de “mujer perfecta”.

Lo anterior se demuestra observando los comerciales que son dirigidos a las mujeres, los cuales se centran en ofrecernos productos de belleza, limpieza y cocina.

A la par, los comerciales que van dirigidos a los hombres utilizan a la mujer como un objeto sexual para atraer la atención de éstos, su imagen aparece simplemente como un adorno o vehículo para llegar al cliente. La cosificación de la mujer es recurrente, se nos condena a ser una mercancía más del mercado, al que se le asigna un valor por su atractivo o por su servilismo.

Los efectos de los estereotipos en la televisión contribuyen a la trata de blancas, la prostitución, la violación y hasta los feminicidios; ya que el mensaje que asimilan los hombres es que la mujer como “objeto” puede ser comprada y alquilada; el mensaje que la mujer asimila de sí misma es la de la amante que debe satisfacer los deseos del hombre; la del adorno, la pieza de casa y trofeo; dependiente y vulnerable que complementa a éste.

Lo primero que decide la mujer influenciada por el estereotipo cuando quiere cambiar de vida o mejorarla es adelgazar. La gordura es sinónimo de abandono, de fracaso y de falta de control, la compulsiva necesidad de parecerse a esas mujeres de ficción que aparecen en la televisión contribuyen directamente a los desordenes alimenticios: anorexia y bulimia; y las cirugías estéticas que ponen en peligro la salud y la vida de muchas mujeres buscando ser “perfectas”.

Estos estereotipos e imágenes se arraigan sin confrontación en nuestros pensamientos hasta llegar a ser forjadores de nuestra mentalidad, ya que el mensaje lo recibimos más desde lo inconsciente y pocas veces es reflexionado. Estas formas simbólicas ayudan a perpetuar la dominación masculina, pero también el capitalismo.

En la sociedad capitalista las mujeres de todas las clases (la proletaria: la explotada; y la burguesa: la explotadora) han estado bajo la dominación de los hombres. Cuando se da la división del trabajo se tendió a desplazar a las mujeres de los trabajos productivos claves que generaban el capital para que cumplieran con la carga de cuidar a los hijos, y fue así como los hombres comenzaron a controlar el excedente. Hubo alguna resistencia por parte de las mujeres a ser desplazadas de puestos relativamente bien pagados. Pero en general el modelo de familia en la que serían mantenidas mientras educaban a sus hijos estaba destinado a atraer a éstas, para quienes la alternativa era horrible (abortos peligrosos y repetidos, 12 horas al día esclavizadas en una fábrica y a la vez la obligación de cuidar a los hijos). Las relaciones de producción condujeron a la opresión de las mujeres.

La opresión material está respaldada por un conjunto de factores ideológicos, la inferioridad de las mujeres necesitaba ser considerada como parte del orden natural de las cosas y para respaldarlo se usaron instrumentos como la iglesia, la escuela, la familia, las leyes, la cultura y los medios de información para imponer su discurso bajo una represión muy atenuada.

El capitalismo es el responsable de presentar a las mujeres con cualidades completamente diferentes a las de los “machos” industriosos, seguros de sí mismos y agresivos; frente a la pasiva, dulce, emocional, frívola y “femenina hembra”.

Actualmente la televisión cumple un papel importante para que los hombres y las mujeres se relacionen bajo estos estereotipos, sirviendo como reproductor del machismo por ser el medio de comunicación más influyente entre la población.

Se ha afirmado que la precondición para la liberación femenina es la incorporación de la mujer a la producción social (aunque sea bajo las condiciones de la más extrema explotación). Pero la opresión no es únicamente material. La opresión no acaba cuando las mujeres salen del hogar, o no tienen hijos, o si éstos han crecido. Presiones materiales e ideológicas se combinan, por ejemplo, para persuadir a las mujeres de que trabajen por salarios más bajos de los que la mayoría de hombres aceptarían. Esta es la razón por la que la opresión de las mujeres de la clase trabajadora no puede acabarse sin socializar los medios de producción, el trabajo doméstico y el cuidado de los hijos.

La reivindicación de la mujer no debe proponer reformar el sistema o el aparato legal como hasta ahora, con derechos que nos permiten trabajar, ir a la escuela, votar y ser votadas que de alguna manera nos dan igualdad “formal”, aunque día con día padecemos discriminación laboral, el acoso, el hostigamiento, la violencia física y simbólica, violaciones y el ser asesinadas sólo por ser mujeres. Bajo el capitalismo estamos condenadas a la explotación con o sin días de la mujer por eso la lucha es por agrietar hasta derrumbar este sistema del que unos pocos se enriquecen con la explotación de muchos.

Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución. Mujer, si quieres emanciparte el camino es el de la lucha de clases.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo La mujer en la televisión y en el capitalismo en kioSco.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: