Reflexiones ante una nueva “Telecracia”

5 julio, 2012 § 1 comentario

De cómo se intenta imponer a un candidato mediático y se somete a la población a través del control de percepciones

Por Daniel Maldonado

 I. El golpe mediático de Estado

Como un Deja vú del retroceso sufragista el guión de las elecciones de 2006 se calca en los medios de comunicación: el Instituto del Fraude Electoral (IFE) adelanta su exposición de resultados preliminares con un mensaje en pantalla y desde los micrófonos la noche del 1 de julio de 2012, cuando apenas va registrado el 17% del reporte general en el conteo no oficial del Programa Preliminar de Resultados Electorales (PREP) a pesar de que en muchas casillas a lo largo y ancho del país se siguen contando los votos y llenando las actas que aún no parten, junto con el material electoral, hacia las oficinas del IFE. Los resultados del PREP hablan de un conteo que inicia con 10 puntos de diferencia entre el candidato priísta,  Enrique Peña Nieto (EPN) y el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Al paso de pocas horas dicha diferencia disminuye hasta convertirse en una tendencia de aumento para López Obrador y un estancamiento de Peña Nieto: de los diez puntos de distancia al  iniciar el conteo a las 8:30 pm, la disparidad entre los candidatos baja hasta el 3% para las 11 de la noche. La declaración del IFE, programada para las 11:45 pm, es adelantada media hora. En el mensaje el consejero presidente, Leonardo Valdés Zurita, declara ganador al candidato priísta Enrique Peña Nieto. No se menciona nada acerca de la tendencia de aumento para AMLO en los resultados ni tampoco que la declaración de triunfo está basada en un porcentaje mínimo del conteo total de los de las actas de casillas. Nos encontramos ante un golpe de Estado mediático en marcha.

Después de esta declaración del consejero presidente un mensaje del presidente Felipe Calderón respalda mediáticamente los resultados de un conteo que apenas inicia. El candidato priísta sale a remachar el ataúd televisivo de la democracia con un mensaje en el que se declara presidente. Omitiendo el dato clave de que los conteos apenas comienzan y de que el resultado definitivo se dará hasta el miércoles 4 de julio, los voceros mediáticos se encargan de repetir esta afirmación  como si fuera definitiva. Comienza entonces a sembrarse y diseminarse con ansiedad de magma la percepción de triunfo del priísta, la goebbeliana repetición de una mentira que reproducida mil veces se transforma en la ilusión de una verdad.  Incluso circula en redes sociales una portada del periódico El Universal, impresa a las 8:30 pm, en la que el encabezado da el triunfo presidencial al tricolor. Los voceros mediáticos, los levantacejas, vociferan exigiendo a AMLO respetar un resultado incompleto, presentado como definitivo e inapelable, cuando apenas va el 20% del registro de resultados. En las casillas siguen contándose los votos y faltarán varias horas para presentar las mantas con los resultados de casilla en el exterior de las mismas. El candidato de las izquierdas, AMLO, da un mensaje en el que menciona que esperará el resultado definitivo del día miércoles. Mientras, en mensajes de las mismas redes siguen circulando, como lo han hecho todo el día, los copiosos registros en fotos y videos de irregularidades: compra de votos afuera de las casillas, detenciones a representantes de partidos y a delincuentes electorales, robo de urnas, acarreos, amenazas por cooptación, asesinatos, quema de paquetes electorales y hasta una declaración de una secretaria de la cervecería Corona a la que se le pide redactar, horas antes del arranque del PREP, una carta de felicitación para EPN. Sin importar estos abundantes reportes ciudadanos, a lo largo del día medios como Milenio, Televisa y Tv Azteca, Efecto TV y Foro TV  califican la elección como una jornada en la que sólo se presentaron “incidentes menores”.

La madrugada entre el 1 y 2 de julio el PREP vuelve a presentar un comportamiento atípico: los votos nulos permanecen anclados en un 2% por varias horas mientras los votos al candidato de las izquierdas se transfieren al priísta. El  canal norteamericano CNN reporta una diferencia de apenas 1% entre los dos principales candidatos. En las redes sociales comienzan a aparecer las comparaciones fotográficas entre los resultados del PREP y las actas de las casillas. Como hace seis años se presenta el robo hormiga de sufragios. Estas irregularidades son reportadas en PREPs ciudadanos y servirán como argumentos para defender la elección. A las 3:10 de la madrugada son eliminados dos millones de votos para AMLO. Un ciberactivista de Anonymous logra entrar a las computadoras del IFE y obtiene reportes de los presuntos datos no modificados: 48.21% para AMLO, 37.76% para EPN, 23.27% para Josefina Vázquez Mota, 2.45% para Gabriel Quadri, 2.22% de votos nulos y .06% a candidatos no registrados en una cifra de 23,396 193 votos de una lista nominal con 37,547 912 votantes. Es la elección que ha registrado mayor participación en la historia del país: se estima un 62.31% del padrón electoral.

Hasta el momento de redactar este texto la tarde del 2 de julio, la desesperanza, el enojo, el rechazo a una probable imposición, pero sobre todo el trabajo de registro ciudadano busca defender el sufragio y dar la vuelta a los resultados, a la patente muestra de irregularidades y a la devastación de la voluntad popular. Grupos como #yosoy132 y Anonymous lanzan su intención de defender el voto y no permitir la llegada de un personaje perjudicial, corrupto, anodino, ignorante y represor como lo es Enrique Peña Nieto, un candidato fabricado por las televisoras. Mientras esto sucede una consigna flota en el silencio: “Si hay imposición, habrá revolución”.

 

II. El dominio mediático 

Es duro reconocer cómo la desesperanza, la pasividad y el control social a través de los medios de comunicación van germinando en una gran parte de los ciudadanos. La forma en la que un sistema educativo ha producido oleadas de analfabetas funcionales logra que la ignorancia y la teledependencia se vean afianzadas por la concentración de empresas mediáticas y la imposición de percepciones, pareceres y realidades ilusorias. Hemos llegado a un punto en el que el dominio mediático de este poder fáctico supera las capacidades del Estado y del gobierno. Este proceso electoral es la más depurada conformación de una candidatura de pantalla. No sólo los reportes de la revista proceso y el trabajo del periodista Jenaro Villamil que hablan de la construcción mediática de la candidatura de Enrique Peña Nieto (los libros Si yo fuera presidente, el reality show de Enrique Peña Nieto, 2005  y El sexenio televisa, 2010) han sido confirmados por el diario inglés The Guardian; el alto porcentaje de votación, con o sin cooptación y compra del voto, desnudan una sociedad de raigambre televisiva en el que el poder de los medios de comunicación, principalmente el de las televisoras, debe ser contrastado y combatido no sólo desde las redes sociales sino a través de formas olvidadas de comunicación alternativa y marginal. Una sociedad enajenada, dominada por la ideología de la pasividad, la desesperanza, el miedo, el individualismo y la ignorancia, sólo puede ser liberada si se comienza a educar en la recepción y el análisis de medios, si se le inserta el hábito de la duda y sobre todo si se le expone a quién pertenecen los medios y cuáles son los intereses a los que sirven. Los medios antes que cumplir su función social, la cuál desprecian en mayor grado (baste ver la negativa de Tv Azteca a transmitir 30 minutos diarios de programación cultural o la progresiva decadencia, estupidización y banalización de los contenidos en Televisa), están enfocados a la ganancia económica, a considerar a sus receptores como entes pasivos, una población de “débiles mentales que deben ser distraídos de su realidad porque nunca saldrán de jodidos”, tal como dijo con despectiva saña Emilio Azcárraga Milmo, el dueño de Televisa que se consideraba “soldado del presidente”. Ante la amenaza de imposición de un candidato mediático que calca las características del monopolio televisivo que quiere llevarlo a la presidencia, es ineludible comenzar a informar a los ciudadanos acerca de quienes son los dueños de la televisión, cómo los propietarios de las grandes empresas mediáticas son los mismos latifundistas de las ideas, percepciones, distracciones y realidades falseadas. Es indispensable no sólo utilizar el terreno de las redes sociales y los medios alternos como blogs, podcasts y las diversas herramientas de internet y redes sociales; también resulta prioritario recuperar las plazas públicas, instalar círculos de estudios, transmitir documentales en paseos públicos en días de mayor concurrencia y utilizar expresiones artísticas como vía de formación política y estímulo de la participación social (esténcil, performance y teatro callejero, lecturas de poesía y obras literarias breves, cuentacuentos, pega de cartones de moneros y obra gráfica, festivales culturales, grafiti, danza, lecturas informativas en el transporte público en las que se exprese la situación social, política y económica oculta por los intereses de las grandes empresas, además del fomento de la politización y la unión social) así como la creación de periódicos independientes, prensa marginal, volantes, hojas informativas temáticas, y sobre todo estimular la necesidad ineludible de organización social a través de la familia, la cuadra, el barrio o la colonia.

Nos encontramos en un momento histórico en el que la movilización ciudadana está siendo aceitada por una copiosa participación. Debemos contrarrestar y detener la amenaza de imposición de un candidato que profundizará la desigualdad, el sometimiento real y mental y la decadencia del país mediante la aprobación de leyes regresivas como la Ley Federal del Trabajo que legaliza la esclavitud, la Ley de Seguridad Nacional que convertirá a México en un Estado policiaco donde cualquier sesgo de protesta será reprimido con brutalidad; la Reforma Fiscal que ahondará en los privilegios de las grandes empresas y nos hará pagar a los ciudadanos lo que ellos evadan, como sucede ahora con el IETU, los impuestos a las bicicletas y otras cargas impositivas despiadadas. Enrique Peña Nieto garantiza la involución a una de las etapas más oscuras de la historia de nuestro país en la que la constante será la rapacidad, la impunidad, la corrupción, la represión, y sobre todo el ocultamiento de la realidad a través de la compra de espacios publicitarios y la presión económica a los medios. Si no comenzamos a detener el contubernio del poderío mediático, a enseñar a la población a ser más crítica y participativa, y sobre todo a conocer cómo es dominada a través de las ideas, habrá pocas posibilidades de una transformación y un verdadero avance en la vida social del país. Nuestra nación no resistirá ni un par de años más de políticas regresivas, los gasolinazos, la carestía, la entrega de recursos a las empresas privadas, la violencia, la desigualdad, la pobreza y el despilfarro de la mal llamada clase política terminarán más temprano que tarde por diluir los retazos que restan del desgarrado tejido social. Aún estamos a tiempo para defender la elección, organizarnos e informar, presionar y ejercer la participación y la unión como vía de cambio. Si la revolución comienza en la conciencia empecemos por revelar las situaciones que aunque se padecen son justificadas, ocultadas y manipuladas por el poderío de los medios masivos de comunicación. El tiempo se agota y el momento es propicio para seguir luchando. El emperador mediático va desnudo. Hay que gritarlo.

§ Una respuesta a Reflexiones ante una nueva “Telecracia”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Reflexiones ante una nueva “Telecracia” en kioSco.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: