Diez “mitos” de la guerra contra el narco. El gobierno da la réplica y la realidad la contrarréplica.

1 septiembre, 2011 § Deja un comentario

Carmen Espino

 En el blog de la presidencia de la República, a través del Dr. Alejando Poiré Romero, quien es vocero en materia de seguridad, se anunció un nuevo espacio de comunicación para desmentir 10 “mitos” generados a partir de las políticas de la lucha por la seguridad o también llamada “guerra contra el narco” y así entender mejor el fenómeno del crimen organizado, derribando de esa forma todas las “calumnias” que obstaculizan el trabajo entre el gobierno y la sociedad por una seguridad auténtica. (http://www.presidencia.gob.mx/tag/10-mitos-de-la-lucha-por-la-seguridad/)

“No hay estrategia, es sólo el uso de la fuerza”, es el primer mito a desmentir. El Dr. Poiré afirma que el gobierno federal no sólo emplea las balas para garantizar la tranquilidad y el bienestar de los ciudadanos, que hay una excelente planificación y análisis de las distintas alternativas, y para demostrarlo está la Estrategia Nacional de Seguridad donde se integran cinco puntos, de los cuales nada más el primero es de tinte sangriento (operativos conjuntos en apoyo a las autoridades locales y los ciudadanos), los otros: escalar las capacidades operativas y tecnológicas de las Fuerzas del Estado, reformas al marco legal e institucional, política activa de prevención del delito y fortalecer la cooperación internacional son completamente antagónicos a la violencia.

La réplica, por parte de la Presidencia, es que si bien se está usando la fuerza pública, también se está trabajando en iniciativas de ley para dar viabilidad de largo plazo a la estrategia de seguridad, se está mejorando la cobertura educativa y de seguridad social, hay programas para la detección temprana de las adicciones (300 Centros Nueva Vida) y orientación especialmente a jóvenes y niños para combatir la drogadicción.

Sin embargo, la realidad muestra su contrarréplica crudamente, la única política de Felipe Calderón es matar por matar, en mayo del 2010 el mandatario mexicano declaró para la prensa española “El país”, que no tenía idea de las dimensiones del narco y que era una batalla que implicaba mucho tiempo, mucho dinero y muchas vidas humanas.

El gobierno puede en teoría desmentir el primer mito, pero en la vida diaria de los mexicanos sólo se hace notar una estrategia únicamente dirigida al uso de la fuerza pública. Siguen aumentando las cifras de muertes, secuestros, robos, extorsiones y violaciones por parte de la delincuencia organizada y de los cuerpos de la policía y ejército. La violencia es el pan de cada día para los mexicanos.

La mayoría de los mexicanos apostamos que la solución está en la educación, en garantizar salud, trabajo bien remunerado y digno, espacios culturales y deportivos, cuestiones que el Gobierno Federal sólo atiende en discursos.

Cómo engañarnos diciendo que están mejorando la educación cuando de cada 10 maestros que presentaron examen para cubrir plazas sólo pasaron 3, cuando las cifras apuntan que hay 7 millones 500 mil jóvenes que no estudian ni trabajan (llamados despectivamente “ninis”) siendo éstos mano de obra accesible para las bandas del narcotráfico ¿para qué estudiar si el narco me da todo? En México sólo hay cinco entidades federativas: Chihuahua, Baja California, Tlaxcala, Guerrero e Hidalgo; que están ofreciendo programas para mejorar las condiciones de vida de éstos jóvenes.

¿Cómo evitar que los jóvenes desempleados y que no estudian dejen de ser tentación para el narcotráfico? La respuesta que daría la mayoría de los mexicanos sería mejorar la estructura del sistema educativa en nuestro país, para garantizar que todos los jóvenes tengan acceso gratuitamente a una educación de calidad, aumentar los salarios, crear fuentes de trabajo. Sin embargo, para Calderón es más fácil proponer que todos ellos se enlisten en el ejército, continuando con las políticas establecidas en el Estado Mexicano incapaz de ofrecernos educación gratuita y de calidad, servicios de salud dignos, un Estado fallido donde reina la esclavitud asalariada.

Hay muchas más formas de demostrar que lo único que propone Felipe Calderón es la militarización, el uso de la fuerza pública para controlar cualquier movimiento social, lejos de ser efectivo para controlar al verdadero cáncer, que son los grupos delictivos, sólo representa la violación de nuestras garantías individuales.

Materialmente, su política ha llenado de sangre a nuestro país, pero además pretende fortalecer la cooperación internacional, como la base militar estadounidense en Puebla, eso sí destruye el mito del México libre y soberano y nos construye como una colonia gringa.

El 6 de junio apareció en el blog, el segundo mito: “Las fuerzas Armadas usurpan las labores de la policía y violan sistemáticamente derechos humanos” El Estado Mexicano hace uso de la réplica asegurando que no se ha militarizado la lucha contra el Narcotráfico.

Las Fuerzas Armadas no han abandonado los cuarteles para tomar las calles, actualmente la mayoría de los elementos del ejército y de la marina armada de México no se encuentran asignados a operaciones de combate al crimen organizado, comenta el vocero en materia de seguridad. Además confirma que, las violaciones por parte de las Fuerzas armadas que se han registrado contra la sociedad civil son incidentales y que se han sancionado. Puesto que todo el personal de las Fuerzas Armadas, han asistido al menos una vez a talleres que tratan temas de derechos humanos.

Las fuerzas Armadas son un motivo de orgullo para todos los mexicanos, su labor es servir y proteger, y siempre lo han hecho en estricto apego a valores de honor y justicia, con lo anterior pone punto final a su réplica.

La realidad regresa con la contrarréplica. En la Comarca Lagunera hay un programa de seguridad denominado “Sellamiento Nazas”, donde militares instalan retenes para registrar autos e interrogar a los conductores. Interrumpe tres artículos constitucionales: 11, 16 y 29. Viola la libertad de tránsito y seguridad jurídica de no ser molestado en tu persona, familia domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de una orden de un juez. (Los militares no muestran orden judicial para registrar los vehículos) y por último la Constitución habla de que se puede suspender las garantías (que los dos artículos anteriores no se cumplan por ejemplo) pero de manera colectiva, no a una persona determinada (como pasa en los retenes) sólo en los casos de invasión grave de la paz que pone en peligro a la sociedad, y siendo acordada por el Presidente de la República con la aprobación del Congreso. Si bien la situación de inseguridad es una perturbación grave de la paz que pone en peligro a la sociedad, sería el único argumento bajo el cual podría argumentarse la presencia de las fuerzas armadas, no se llevaron a cabo los requisitos para instalar el Estado de excepción.

El colmo, es querer legitmizarlo con la absurda Ley de Seguridad Nacional, que ya fue aprobada en lo general.La nueva ley permitiría al presidente hacer uso de la fuerza (militar) para atacar cualquier manifestación social que en su paranoia juzgue como un peligro para la seguridad nacional, es decir se le conceden facultades especiales para declarar zonas de excepción y eliminar garantías individuales como el derecho a protesta. Podrán realizar cateos sin necesidad de orden judicial (persecución de flagrancia), intervenir comunicaciones, cancelar espectáculos públicos, eximir a las fuerzas militares de responsabilidad de sus actos, salvo que se les acredite conductas intencionales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Diez “mitos” de la guerra contra el narco. El gobierno da la réplica y la realidad la contrarréplica. en kioSco.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: