La discriminación que mantenemos

1 agosto, 2011 § Deja un comentario

Antonio Álvarez Mesta

 La discriminación es el pan nuestro de cada día. Todos la padecemos y aunque nos cueste reconocerlo, también todos la mantenemos.Los mexicanos quisiéramos creer que nuestro pueblo casi no discrimina y que lacras como el racismo y la agresión constante a las minorías son propias de otras naciones.Aunque nuestra Constitución Política y la de 17 entidades federativas se oponen de manera expresa a la discriminación, y que incluso 13 códigos penales estatales la tipifican como delito, resulta obvio que del dicho al hecho hay mucho trecho. Entre lo declarado en primera instancia por la mayoría de los mexicanos y las actitudes realmente asumidas en su vida concreta existe una enorme brecha. Haga la prueba. Pregunte a algún amigo si ejerce la discriminación y es muy probable que tajantemente declare que no y que hasta se muestre ofendido por el cuestionamiento. Pero al hacerle preguntas como las siguientes podrá percatarse de que sí discrimina: ¿Te gustaría que tu hija se casara con una persona de otra raza o de otra religión?, ¿te dejarías operar por un médico de setenta años?, ¿contratarías para un puesto administrativo a una persona con parálisis cerebral?, ¿verías con buenos ojos que el mejor amigo de tu hijo fuera homosexual?, ¿te agradaría que una mujer fuera presidente de México?, ¿le dejarías encargada tu casa a un tarahumara cuando salgas con tu familia de vacaciones?, ¿a quién preferirías como recepcionista: a una rubia de ojos claros o a una joven morena?

Lo anterior en la vida cotidiana, pero los medios de comunicación refuerzan cada vez más los estereotipos y las conductas de discriminación y racismo. Véase en los programas cómicos la forma en que son tratados los personajes homosexuales, los indígenas, los campesinos, los gallegos, las secretarias, las trabajadoras domesticas… en el 2005, Gilberto Rincón Gallardo, presidente del Consejo Nacional para la prevención de la Discriminación (Conapred), señalaba: que los chistes, burlas y bromas manejadas por comediantes de televisión y radio, son una de las causas de discriminación más importantes que enfrenta la sociedad mexicana. Sin embargo, se pronunció en contra de una regulación de contenidos que pudiera lesionar la libertad de expresión, al considerar que los efectos discriminadores de esta clase de programas, son una manifestación de la sociedad que debe cambiar por conciencia, no por represión. (1) Emilo Alvarez Icaza, en el 2005, presidente de la Comision d Derechso Humanos del Distrito Federal, manifestó: la proliferación de programas televisivos y comerciales en los que se incorporan burlas y ofensas hacia sectores específicos de la población, generan un efecto discriminatorio que lesiona, entre otros sectores de la población, a las comunidades lésbico, gay, bisexual y transgénero. Indicó que tanto los guionistas de comerciales televisivos y radiofónicos, como algunos comediantes, han utilizado a grupos vulnerables para mantenerse en un alto nivel de audiencia. (1)

Por lo revelado en la Segunda Encuesta Nacional sobre Discriminación, realizada el año pasado por el Conapred y que tomó como muestra 13 mil 751 hogares mexicanos, queda claro que la exclusión e intolerancia son el pan de cada día, principalmente para las mujeres, los homosexuales, los indígenas, los discapacitados, los migrantes, los no católicos, las empleadas domésticas, los niñosy los adultos mayores. De hecho, nueve de cada diez mexicanos encuestados declararon haber sido víctimas de la discriminación. ¿Motivos predominantes? 6 de cada 10 mexicanos consideran que es el nivel de ingresos la principal causa de discriminación. El 40% de ellos cree que el color de piel da origen a las prácticas discriminatorias mientras que el 20% lo atribuye a su edad.

La encuesta pone de manifiesto nuestras graves contradicciones. Por ejemplo, aunque el 88 % de los encuestados opina que negarle el empleo a una mujer embarazada es una violación a sus derechos humanos, y que el 83 % se dice dispuesto a pagarles incapacidades por motivo de embarazo, uno de cada cuatro hombres mexicanos exigiría una prueba de no embarazo antes de contratar a una mujer y uno de cada tres, considera normal que los hombres ganen más por realizar exactamente el mismo trabajo. El colmo: el 11.4% de la población encuestada justifica pegarle las mujeres y casi la quinta parte considera que éstas son violadas porque visten y se arreglan de manera provocativa.

El 23% de las mujeres entrevistadas afirma tener que pedir permiso o tener que consultar con su pareja por quién votará y prácticamente el 40% sostiene que debe solicitar permiso a sus esposos para salir solas por la noche mientras que el 33.3% incluso pide autorización para salir de día.

Una vergonzosa incongruencia es que siendo México una nación que aboga por el respeto a sus ciudadanos en otros países, principalmente en los Estados Unidos, nuestro procederante migrantes que cruzan nuestro territorio es de escaso respeto por sus derechos elementales. Seis de cada diez migrantes piensan que en México no se les respeta y que sufren abuso de autoridad. Nos quejamos del trato a mexicanos en territorio estadounidense y nosotros tratamos igual o peor a los centroamericanos.

Más datos: casi todos los adultos mayores que siguen teniendo un empleo reciben ingresos menores a dos salarios mínimos; Más de la mitad de los mexicanos afirma que no compartiría su techo con una persona homosexual y 12.7 por ciento de los encuestados se opone terminantemente a que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio. En los últimos años por razones religiosas más de 34 mil personas han sido expulsadas de sus comunidades; la tercera parte de los mexicanos considera que lo único que tienen que hacer los indígenas para salir de la pobreza es no comportarse como indios; 42 % de los mexicanos está de acuerdo en que ante la tasa actual de desempleo, sería preferible dar trabajo a las personas sin ninguna discapacidad que a las personas discapacitadas, y un tercio de la población encuestada asegura que las escuelas que admiten a niños con discapacidad se ven siempre perjudicadas en la calidad de la enseñanza que imparten. La encuesta asimismo indica que de las empleadas domésticas, 8 de cada 10 no cuentan con seguro médico, 6 de cada 10 no tienen vacaciones y casi la mitad no recibe aguinaldo.

La tercera parte de los encuestados considera que los niños sólo deben tener los derechos que sus padres decidan otorgarles y el 24.8% justifica pegarles. Entre las zonas metropolitanas, la Comarca Lagunera tiene el dudoso honor de reportar el mayor índice de miedo por causas de agresión, pues el 42.5% de la población teme ser víctima de la violencia que genera el narcotráfico, luego sigue Monterrey con el 36.5% y Ciudad. Juárez con el 35.9%.

La discriminación es endémica en México y hasta la propia Conapred, en voz de su presidente Ricardo Bucio, se queja de que su trabajo es marginado y soslayado por los diferentes niveles de gobierno. ¡El organismo gubernamental encargado de evitar la discriminación es discriminado!

Grave es que históricamente los mexicanos hayamos padecido discriminación por gente de otros naciones, pero es mucho más grave que nosotros mismos sigamos discriminando.

Notas:

1.-http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:Jro2OdaHLkUJ:anodis.com/nota/4448.asp+la+discriminacion+y+los+medios+de+comunicacion&cd=3&hl=es&ct=clnk&gl=mx&source=www.google.com.mx

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