La televisión sin imagen familiar

1 septiembre, 2008 § Deja un comentario

Por Alejandro Heredia

El canal 12 de Monterrey (canal 11 en Saltillo, canal 9 de Torreón), operado por Multimedios Estrellas de Oro, S.A., es una de las constataciones más inequívocas de que a la televisión comercial no le importan criterios de calidad en sus contenidos ni la responsabilidad social que ello implica. Del mismo modo, no ha escapado el canal a la tendencia de utilizar dentro de sus cuadros de reporteros y locutores, a personas que con mayor énfasis hacen lucir sus cuerpos, que sus ideas. Sin embargo, lo más dramático se presenta con los lectores y lectoras de noticias, los cuales no falta el momento en que hacen gala de su olímpico desconocimiento y del grave acartonamiento de la producción.

Vista panorámica

La programación del canal de “la imagen familiar”, dice estar pensada para la diversión del núcleo básico de la sociedad; con programas de información, infantiles, musicales y deportivos.

Los programas infantiles, los cuales en su mayoría están producidos bajo una misma idea de partida: los niños son tontos. Son programas como La Casita de las Muñequitas, el cual ha venido repitiendo su fórmula por más de 10 años; y sus respectivos satélites, El Show de Bely y Beto, y Tiempo Mágico, son ejemplos de señoras jugando a ser niñas, quienes bailan cuadros gimnásticos con botargas a la moda, todo ello aderezado de un festín de lugares comunes que francamente no responden a un programa infantil.

A la gente de Multimedios televisión, se le ha perdido la brújula pensando que por el hecho de hacer programas infantiles, necesariamente tendrán que contener estupideces al por mayor. El contenido educativo de los programas infantiles se puede resumir a: cómo hacer la manualidad para el día de la madre, o: cómo dibujar al personaje caricaturesco de moda.

Los Payasónicos, en su tiempo constituyeron un espectáculo televisivo bastante atractivo para chicos y grandes, además de realizar rutinas cómicas, tocaban diversos instrumentos musicales. Sin embargo, las diversas separaciones que se dieron en la agrupación, así como las diversas historias de cada uno de los personajes, han influido en su pérdida de fuelle.

Los programas musicales en Multimedios, en los últimos años se han focalizado en los géneros que pertenecen al llamado movimiento “grupero”. Música norteña, cumbias, vallenato, salsa, texano, etcétera, han ocupado la mayor parte de horas de transmisión de la televisora. La ventana que ofrecía Multimedios para conocer las diversas manifestaciones del rock en la ciudad se canceló, y en su lugar pusieron programas Freak Shows, donde el contenido poco importa, si no va acompañado de disfuncionalidades genéticas y mentales.

El mejor ejemplo de ello es el programa Volumen 2, el cual combinaba el freaky show, con entrevistas a leyendas de la farándula regiomontana. Primera temporada que fue muy popular, aunque sobrevalorada. Luego vinieron las vacas flacas, irónicamente cuando había más presupuesto para traer a invitados de la farándula nacional, donde el nivel de interlocución del conductor Mario Vanzini con sus invitados, disminuyó sensiblemente, y el recurso del pastelazo al Sibidibidí se convirtió en oxígeno puro.

Multimedios, se ubica a la par de sus equivalentes en el mercado del norte del país. No importa quién se gaste más dinero en escenografía, el discurso prevaleciente es pobre, denigrante para una región que según esto, despunta en lo nacional, y que pretende situarse en el mapa internacional. La riqueza cultural propia, y la que viene del exterior, no es material comerciable, ni para Multimedios ni para las demás televisoras.

Los desinformadores

Los Telediarios de Multimedios (no pudieron ser más originales, una copia barata de los Telediarios españoles) siguen conservando como figura principal al señor Héctor Benavides, un decano del periodismo de la empresa, quien ha sido un comunicador emblemático para el periodismo electrónico de Monterrey.

Sin embargo los tiempos van rebasando por la derecha, las nuevas generaciones de lectores de noticias vienen embriagas del aire de vacuidad de la generación del éxito. Lo único importante es aparecer a cuadro, decir las líneas del telepronter y listo. Aunque, el análisis de las noticias se practica de manera tímida y apurada, es totalmente evidente que es más redituable para la empresa de la colonia Roma es mostrar a chicas sexys informando sobre el clima.

Mucha más importancia tiene para la empresa, tener como titular de un espacio noticioso a una estrella del periodismo electrónico, filósofa de opereta y representante entrañable de las amas de casa; que contar con informadores más capacitados. María Julia La Fuente, figura de la intelectualidad de autoayuda, sigue viendo el desfile de compañeros de conducción.

El colmo es cuando en los telediarios se rasgan las vestiduras por el crimen, la golpiza y las cosas horribles que pasan en la gran ciudad; sin darse cuenta que ellos son los mismos que posibilitan la miseria humana, la ausencia de gusto; consecuentes de una muy frágil cultura.

Ahora que gobernación está poniendo de moda, la intervención de las emisoras que violenten la ley, no sería mala idea que les fueran a tocar la puerta a la gente de Multimedios, que no responden verdaderamente a los intereses de la comunidad y que ofenden con las miserias que exhiben.

No basta con que el señor Héctor Benavides haga sus reportajes y programas en pro de las causas sociales, esas son demostraciones de un mea culpa aderezado de piedad. Es necesario que haya un equilibrio de cultura y recreación que sea más digno para los televidentes, además de otras iniciativas que atañen a los demás medios electrónicos.

Los comentaristas, locutores, reporteros y camarógrafos; deben estar concientes del gran significado que desempeñan socialmente y por lo mismo los dueños de la empresa deben comportarse responsablemente con la sociedad. Esto nos lo puede indicar que en febrero de este año, en la escuela Osiel Hinojosa García, los alumnos rindieron homenaje a Multimedios Televisión.

En tal actividad los niños representaron a los principales locutores de la empresa, donde el señor Benavides fue representado por el pequeño Mauricio Antonio Flores, y la co-conductora Azucena Uresti, por la niña Diana Mariela Castillo.

Al ver esto, los que opinan que cambiarle de canal es la opción para luchar contra la basura televisiva, quedan en una posición comprometida.

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