Proceso con Carlos Marín al frente, duraría menos de lo que puede durar

1 noviembre, 2006 § Deja un comentario

Los medios no son el cuarto poder, disputan ser el primer poder: Corral Jurado
Carlos Slim desde hace mucho es más que Silvio Berlusconi, señala

José Lupe González

“La pregunta de que si los medios de comunicación son el cuarto poder, es una pregunta desfasada en términos de la realidad. En realidad los medios de comunicación se han convertido en el poder, en el vértice del poder contemporáneo de la nación, y que incluso están disputando a los poderes constitucionales su nivel de influencia, su capacidad de influir en las decisiones, incluso de imponer las decisiones; de hecho en este espacio de relación simbólica que se produce entre las empresas emisoras de información y los públicos receptores, es en donde cotidianamente se construye o se destruye afectivamente una idea del Estado, de la sociedad, de la democracia, de la educación, de la convivencia social”, establece el ex diputado federal, integrante de la Comisión de Radio y Televisión, ex candidato a  la gubernatura de Chihuahua en el 2003, y ex senador Javier Corral Jurado durante la conferencia “Medios de Comunicación, ¿cuarto poder?”; con la que cerró el viernes 6 de octubre, la semana académica “Realidad Política en Tiempos de Transición”, organizada por los alumnos de la licenciatura en Administración Pública, de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la UAC.

Manifiesta en la conferencia: se necesita pensar en una transformación del modelo electoral mexicano. ¿Quiénes son los primeros que critican  el gasto electoral en México?, los medios, pero cuesta caro por las tarifas que imponen ellos y ahí se va el 60% del gasto. “Es que las campañas se vuelven dimes y diretes” dicen los medios. Están alarmados por la confrontación, ¿y ellos no se dan cuenta que contribuyeron de una manera fundamental a la  confrontación en las campañas sucias, a la guerra sucia, porque se vive del escándalo, porque se vive del morbo?; y entonces son los primeros que se molestan con el gasto electoral pero no dicen que sesenta centavos de cada peso va a sus ingresos empresariales. Sólo Televisa calculó 2000 millones de pesos por ingresos de las campañas políticas locales y las federales.

“La naturaleza de los medios es ser antipoder, no poder; cuando lo son pierden su esencia de escrutinio. Los medios ahora no son el cuarto poder, son el poder”.

— ¿La polarización en la que se encuentra el país es sólo responsabilidad de los partidos y de los actores políticos, o a esa polarización contribuyeron también los medios?— se le pregunta minutos antes de que empiece la conferencia

— (Los medios) fueron la arena en donde esa polarización se dio, fue el escenario principal que contribuyó y propició la descalificación, la polarización y diría yo las campañas de odio que se generaron.

— Usted en el 98 como diputado federal dio un fuerte impulso a la iniciativa de la Ley Federal de Comunicación; entonces se dio una reacción casi general y simultánea de los medios contra esa iniciativa; pero ahora sucedió lo contrario con la Ley Televisa, la pregunta es: ¿hasta dónde llega o no tiene limites la influencia de las cúpulas mediáticas en el quehacer político nacional?

—Cada vez tienen mayor capacidad de presión y de influencia, precisamente por el tipo de modelo electoral que hemos privilegiado, que es un modelo electoral basado en el dinero y en la exposición mediática. Hay una dependencia cada vez mas existencial de la clase política a los grupos mediáticos en el país, a los grupos empresariales de la comunicación y en ese sentido pues se está imponiendo este poder sobre los poderes constitucionales, sobre los poderes del Estado. Debe haber un limite por supuesto y es la propia soberanía estatal, tarde que temprano en nuestro país el Estado tendrá que recobrar su soberanía también en este terreno, el legislativo tendrá que hacer que se transparente la relación de los medios con el Estado y con la sociedad, y que también acote la concentración mediática, que limite el número de frecuencias que se pueden tener porque ahí es donde está uno de los principales ejes de la fuerza de este poder.

Sustenta en la conferencia que hoy más que nunca lo que se debe hacer es estudiar cuáles deben ser las propuestas para reformar este modelo comunicacional y electoral, que mantiene a los políticos y a la política a expensas, arrodillados. Además es una posición grave: se les necesita (a los medios) para llegar al gobierno, después para poder gobernar, luego para seguir; y llega el cobro de facturas porque también (los medios) piden contraprestaciones como las de la Ley Televisa.

—¿Con el acuerdo de la Convergencia Tecnológica y con el avance de las candidaturas independientes, como ya se dio en Yucatán, tenemos en el tercer hombre más rico del mundo, Carlos Slim, al Silvio Berlusconi mexicano?

—El es mucho más que Silvio Berlusconi desde hace mucho tiempo. Silvio Berlusconi tiene en Italia sólo tres canales de televisión y el Estado tiene tres canales de televisión. Berlusconi representa el 44% en la audiencia, la alianza de Televisa y Telmex en torno de acuerdo de Convergencia Digital, les permitirá tener el 60% del espectro radioeléctrico, les permitirá tener la red general de ancho de banda en internet, los contenidos y el 70% de la producción de los contenidos; no encuentro en otro país del mundo por ahora, fuera de los países que son socialistas y que tienen televisión de propaganda, televisión de Estado, no encuentro otro país con estos niveles de concentración.

Frente a los estudiantes menciona que es en la televisión donde se está destruyendo afectiva o desafectivamente a las instituciones del Estado, el proceso democratizador y a sus actores políticos; de hecho por eso se ha generado una dependencia existencial  de la clase política hacia los medios de comunicación electrónica y no se diga de la televisión. Una dependencia existencial no sólo por su nivel de influencia en la sociedad, sino por el nivel de concentración que el conjunto de medios tiene en el país.

“Nosotros somos el país del mundo, algún primer lugar deberíamos de tener, donde se registra el mayor nivel de concentración de medios electrónicos en unas cuantas manos. Fuera de los países socialistas o de los países que tienen televisión de Estado, el nuestro es el país con el nivel más alto de concentración en unas cuantas manos, sólo dos familias acaparan el 80% del espectro radioeléctrico de explotación comercial en la televisión. O sea que el 80% de las concesiones comerciales de la televisión la tienen dos empresas: Televisa y Televisión Azteca. Televisa tiene ya convertido ese 80% en 100, el 60 y Azteca el 40%. El modelo comercial frente al público es totalmente desequilibrado, todo el espectro que se ha repartido en México para servicio de radiodifusión, ya sea radio o televisión, el 80% es de carácter comercial, el 20% es de carácter público, eso ha generado una enorme capacidad de influencia de unos muy pocos sobre un conjunto muy amplio que involucra por supuesto a la clase política”.

—Usted ha realizado trabajo periodístico, ¿cómo ha cambiado el modo, la forma de hacer periodismo aquí en el país?

—Lo que pasa es que hemos transitado de una etapa de subordinación de la prensa al poder y de los medios al poder a una etapa de posición de intereses y luego también de un libertinaje muy condenable. La principal crítica que le veo al periodismo es que es un periodismo que se dedica sólo a recoger dichos y no ha investigar hechos, es lo que yo veo.

—En todas las emisiones de los medios electrónicos nacionales y regionales, también en los medios impresos, hay abundancia de señalamientos de que la sociedad quedó confrontada después de la elección presidencial, pero no hay nada de autocrítica de los medios en lo que también ellos participaron para que se diera esa polarización que tanto señalan, ¿qué pasa?

—Hay absolutamente la intención de generar una zona de impunidad, una zona al margen de la ley y la responsabilidad; los medios con muy poca frecuencia se escrutan a sí mismos, los medios con muy poca frecuencia se ven a sí mismos con el rigor que ven a todos los demás. Pueden criticar al cura, al universitario, al empresario, al político, al deportista; muy pocas veces aceptan ser no sólo autocríticos sino criticados. No los pueden tocar ni con el pétalo de una rosa, ésta es una de las principales cuestiones que yo veo de crisis en la era mediática que vivimos. En mucho la prensa, la televisión sobretodo, ha contribuido a la magnificación de los problemas en el país, responde quien a los 19 años fue presiente de la Asociación de Periodistas de Chihuahua.

El autor de la iniciativa de Ley para la creación del Canal de Televisión del Congreso de la Unión y miembro de su Junta de Gobierno, da a conocer en el estrado que una encuesta de la ONU aplicada en América Latina a jueces, abogados, intelectuales, políticos, expresidentes; señala que a la pregunta de quién manda en el continente, el 84% de los líderes consultados dijo que los grupos económicos, los grupos financieros; el 76% respondió que ejercían el poder los medios de comunicación electrónicos, solo el 34% respondió que el ejecutivo y el 18% que el Poder Judicial y el 9% que el Poder Legislativo. En América Latina 29 personas manejan la televisión y se ha convertido en un aparato ideológico del modelo neoliberal capitalista que estamos viviendo.

Continua exponiendo a la concurrencia: la realidad es que no hay política de masas en los medios de comunicación frente a esta influencia, a este predominio, a este poder, que pueda hoy trascender la política en su sentido estricto, tradicional; por eso quedó atrás la plaza pública, el volanteo, el perifoneo; el mitin de hecho se ha convertido en un instrumento de motivación a los afines, todas esas formas de la política tradicional han desaparecido. Hoy es lo mediático y lo mediático a distancia.

—Se ha dado un enfrentamiento abierto entre López Obrador por un lado y Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín por el otro; usted fue candidato a la gubernatura de Chihuahua, ha sido diputado y senador, ha conocido la actuación de los medios, ¿los medios y los periodistas se han convertido en los juzgadores de la sociedad?

—En muchos sentidos en México la tendencia de los medios ha sido la de sustituir a muchas instancias de la vida pública. Con mucha frecuencia las batallas no sólo electorales sino también jurídicas, éticas, sociales y económicas se están ganando o se están perdiendo en los medios de comunicación. Hay una tendencia muy lamentable de muchos comunicadores a intervenir más que como intermediarios de la información, incluso ya como actores  mismos de la información. Se da con frecuencia  un fenómeno que me parece verdaderamente escandaloso, que cada vez más los periodistas invitan a otros periodistas para entrevistarlos sobre problemas del país, sobre asuntos políticos; ahora los programas de opinión o de debate ya no están siendo necesariamente entre académicos sino sólo entre periodistas porque se han asumido más allá de fiscalizadores, se han asumido como referentes en la construcción de la opinión pública en lugar de ser intermediarios y en este sentido yo señalo que sí hay una tendencia muy lamentable a erigirse en juzgadores en fiscales, en jueces, de muchas cosas.

“También hay que señalar que en el caso concreto de esa polémica entre López Obrador y Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín, hay también mucha intolerancia por parte de López Obrador  porque él califica de adversarios o de enemigos a los que no piensan como él y los mete en un mismo paquete, en una misma bolsa; yo no creo que eso sea así. Si sé que hay muchos comunicadores que se han plegado a las directrices de los grandes intereses económicos, pero la propia sociedad los identifica.

“Hoy por ejemplo es muy claro en el país quien es la verdadera excepción en el sistema de medios electrónicos de comunicación, es una mujer, se llama Carmen Aristegui, todo mundo lo sabe; se ha mantenido intachable, pero de ahí a que califiquemos de vendidos a quienes difieren de la posición de un candidato, tampoco. Yo tengo poco… yo aprecio poco el trabajo de Carlos Marín, me parece de los periodistas de menor prestigio en el país, pero señalo que el caso de Ciro Gómez Leyva, es uno de los periodistas de mayor prestigio en el país y no merece ese trato.

—¿Que hubiera pasado con proceso con Carlos Marín al frente?

—Huyyy yo creo que hubiera tenido muchos bandazos.

—¿Se hubiera acabado proceso?

—Hubiera durado a lo mejor menos de lo que puede durar.

Corral Jurado quien se graduó con mención honorífica al sustentar la tesis La reforma de los medios, camino para la autentica democratización de México, indica a la asistencia que nadie puede negar hoy que cada vez mas las batallas políticas, sociales, no se diga electorales, se están ganando o perdiendo en los medios de comunicación electrónicos, sobretodo en la televisión. El desarrollo vertiginoso de los medios ha hecho de la televisión un espacio central, diría un espacio eje, en la influencia social.

“Solo hay que ver las encuestas que dicen en dónde se informa la  gente, cuáles son los hábitos de consumo de bienes culturales en México. Según una encuesta hecha por la secretaría de Gobernación, la gente se informa en un 70% en la televisión, un 20% por la radio y un 10% dice que lee periódicos. Este último dato siempre es una presunción de los mexicanos de que si leemos, porque a la gente no le gusta decir que no lee. Una encuesta de Maria de las Heras señala que sólo un 4% de la población en México lee periódicos para informarse, esto se debe a que comprar un periódico significa en muchos casos una tercera parte del salario mínimo.

“Por este desarrollo vertiginoso es que los medios electrónicos de comunicación es que han adquirido un papel central, digo que es la arena fundamental donde se están resolviendo muchas cuestiones del país. Lo electoral nos queda a todos nosotros muy claro, no sólo porque ahí se dio fundamentalmente la disputa electoral en términos de la campaña presidencial, sino también por los enormes recursos, cuantiosos recursos que los partidos políticos y los candidatos le dedican a la televisión. De hecho el 64% de todo el gasto electoral en México, como del presupuesto ordinario y extraordinario que recibieron los partidos, se fue a los medios electrónicos y casi el 84% por ciento de esa cantidad se fue a la televisión. No estamos hablando de una docena de millones de pesos, estamos hablando de casi 6,000 millones de pesos que nutrieron los bolsillos de muy pocos que en nombre de la democracia y de la difusión.

Por otra parte sostiene que los medios están imponiendo sus formatos a la política. Por ejemplo estamos viviendo la era del marketing que desplaza a las ideas, que afirma la preeminencia de la imagen sobre el discurso. La preeminencia de la imagen no es necesariamente un debate. Hoy el formato que mantiene a la política es la dictadura del spot y la tiranía de las encuestas. Las campañas en los medios están caracterizadas por mensajes breves y con contenidos pobres, hay un sacrificio de las propuestas y hay una gran importancia del maquillaje. La dictadura del spot es el formato que lo mediático ha impuesto a la política para difundir los contenidos de su oferta, de su imagen partidaria o de la imagen del candidato, pero hay una brutal reducción del spot publicitario en términos de su trayectoria histórica; tanto el debate como tal y el spot tienen su origen en Estados Unidos.

“En 1978 un spot de televisión en medio de la más aguerrida campaña en Estados Unidos, tenía un promedio de duración de 42.3 segundos; en 1988 en México tuvimos el boom del spot de 30 segundo, en el 94 de 20 segundos, hoy tenemos spots de 9.8 segundos; ¿qué puede decir la política en 9.8 segundos?: imagen sin ideas. La dictadura del spot es la sentencia a compactar cada vez más el mensaje, a reducir su duración para beneficiar la repetición, pero en realidad también el costo, una es la teoría de la repetición y otra cosa es también la realidad. Un mayor número de spots da mayores costos. La tarifa registrada de en el IFE de Televisa y de Televisión Azteca de un spot de 30 segundos en horario triple A, que empieza a las 8:30 p.m. a 11:20 p.m., 497,000 mil pesos; y en el noticiero de López Dóriga 523 mil pesos.

“Hay una tendencia creciente a asociar las empresas encuestadoras con los medios de comunicación: Mitofsky-Televisa, Demotecnia-Milenio, Ulises Beltrán-La Crónica de Hoy, Gea-Isa-El Financiero, Mendoza y Asociados-Tv Azteca; hay también la característica a asociar las empresas encuestadoras con lo mediático en las campañas electorales; es muy peligroso asociarse empresas encuestadoras con los medios de comunicación sin definir los compromisos y relegar sin transparentar los compromisos o los contratos de las empresas encuestadoras en relación con sus métodos y con sus clientes.

“Este año fue el Waterloo de algunos encuestadores que se prestaban a manejos turbios o interesados, porque como lo mediático estaba también dependiendo de las encuestas, o la encuesta de lo mediático; hay también la tendencia a ir a comprometer el enfoque o la orientación o los tiempos en los que las encuestan pueden o deben salir. Debemos de ir mucho más allá de los porcentajes que se difunden hay muchos engaños y muchas disparidades a la vista de las encuestas.

“Un elemento que ha sido el gran ausente en estas elecciones en la relación medios-partidos-elecciones, es que han faltado mecanismos para medir realmente a los medios no en cobertura cuantitativa sino en su cobertura cualitativa de campañas y candidatos, porque no es lo mismo. Hoy se puede decir que un candidato tuvo más horas de cobertura que otro, pero hay que ver de qué manera se le menciono, de qué manera se le proyecto. No es suficiente con los indicadores que nos dicen que tal candidato tuvo tantas menciones.

“Debe de abrirse en el país el debate sobre el tema de la equidad, la cobertura y la calidad de la cobertura mediática en las campañas electorales. Porque la asignación de espacios y tiempos a candidatos y a partidos depende de las políticas editoriales de cada medio. No hay en términos de legislación criterios objetivos que obliguen a una verdadera equidad en relación a la cobertura informativa. No sólo hay que contabilizar, sino contabilizar y evaluar para clasificar y entonces poder comparar y evaluar las coberturas en las campañas.

“José Cárdenas, periodista del que tengo buena imagen, dijo que es peligroso que se haga pública esta medición; y luego otro que no es de tanto prestigio como el anterior dijo que el IFE  ha dejado ver su cara donde nadie se ha planteado si la democracia debe de ir en detrimento de la libertad  o si ésta afecta a aquella. Eso es ininteligible. Y agrega López Dóriga: el IFE se ha erigido en censor y dictador de lo que es equitativo y de lo que es justo y si quieren pero no han  querido, pueden hacer. Pero los medios no pueden aceptar este nuevo tutelaje porque si hoy dejamos que nos dicten la extensión de lo que a su juicio se debe informar mañana nos van a medir lo que se tiene que decir y pasado lo que debemos pensar.

“Nadie ha propuesto que se diga qué es lo que se debe decir o no deben decir. Lo único que hemos propuesto es que se mida cualitativamente la información que hoy en la noche sale en relación a las campañas y si es favorable, desfavorable o neutral en relación con los candidatos o con los partidos. También los programas de espectáculos o de revista deben medirse, esos programas tienen más audiencia que los noticieros.

“Los candidatos se morían porque los entrevistara Adal Ramones o por salir en El Privilegio de Mandar, esos programas no se miden ni cualitativa ni cuantitativamente. Se estaban muriendo por salir en los programas cómicos o en los llamados de revista. Les hablo de esas cuestiones porque nuestra época esta caracterizada por un espacio absolutamente mediático, por un espacio absolutamente de mediación de la televisión entre la política y la ciudadanía. Y este espacio fundamental de intermediación en México está controlado por no más de 15 personas: 2 en la televisión y trece en la radio, si decía que el 80% de la televisión está en manos de dos familias tengo que dar el dato de que sólo trece personas administran el 80% de las frecuencias de radio en este país; esta más repartidito pero es oligopolio.

“Entonces en quince personajes tenemos la principal intermediación del principal proceso que constituye y construye una democracia que es el proceso electoral. Qué tanto influyen los medios, hoy los medios influyen más que ningún otro actor publico político. Están muy lejos de ser el cuarto poder: están disputando ser el primer poder. ¿Y por qué digo que están disputando ser el primer poder?, por esa capacidad de intermediación. Han podido imponer incluso decisiones en el ámbito del poder legislativo que les aseguren sus condiciones monopólicas, oligopólicas y de poder”.

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