Saturado el mercado laboral en los medios locales*

1 febrero, 2005 § Deja un comentario

Para 1995, la cantidad de egresados de comunicación, era casi la misma de las plazas laborales

 1. Antecedentes de las carreras sobre medios de comunicación.

Aunque la primera institución académica en el país que comenzó con la formación de profesionales para los medios de comunicación en 1949 fue la Carlos Septién; en 1951 lo hizo la UNAM a través de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales; y la Universidad Veracruzana empezó en 1954; hasta finales de 1995 cuando se realizó este trabajo jamás se habían reunido los directivos de instituciones académicas públicas o privadas, empresarios y directivos de medios, publicidad, mercadotecnia, funcionarios públicos de la SEP, para: 1) definir el perfil de egresado para cada actividad profesional; 2) la cantidad de egresados de acuerdo a la demanda del mercado laboral; 3) determinar el plan de estudios de acuerdo al perfil del egresado requerido y 4) qué instituciones impartirían cada carrera tomando en cuenta las necesidades profesionales de las fuentes de trabajo.

Al respecto de la cantidad de escuelas con la carrera sobre medios, Rogelio Hernández indica que “En menos de 50 años hubo una irracional apertura de escuelas de comunicación social, al grado de que en 1998 superarían las 160, pero el periodista, como el profesional básico del manejo de información para la difusión masiva y la comunicación social, prácticamente desapareció de los planes de estudio y se diluyó en una concepción teórica abstracta de ‘comunicador’, a pesar de que esta actividad originó la creación de estas escuelas.

En el origen, las tendencias en la formación profesional de los periodistas atendían al proceso lógico de los medios de difusión masiva e intuían lo que debería ser su desarrollo de oficio a profesión”.

2. Las Carreras sobre medios de comunicación en la Comarca Lagunera.

Aquí en la Comarca Lagunera el Instituto Superior de Ciencia y Tecnología (Iscytac), empezó en 1975 con la carrera en Ciencias de la Información y en 1983 la Universidad Iberoamericana comienza a impartir la licenciatura en Ciencias de la Comunicación. La apertura de las otras carreras en la región se dio hasta los noventas: en 1991 la Universidad Autónoma de Coahuila, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, abre también la licenciatura en Ciencias de la Comunicación; en 1994 el Tecnológico Sierra Madre comienza con la carrera en Ciencias de la Comunicación, mientras la Universidad Autónoma de la Laguna funda la primera licenciatura en Periodismo en la Comarca también en 1994.

Para el término de este análisis en 1995, la producción de egresados en su totalidad era casi de la misma cantidad que el número de empleados totales en todos los medios locales, pero la contratación de ellos era mínima.

Lo anterior resalta varios aspectos que las universidades aún no pueden resolver: la saturación del mercado laboral, la falta de profesionalización de los medios, una permanencia muy corta de los egresados en los medios de comunicación y los perfiles tan diversos de las carreras que no corresponden a las necesidades de los medios, que es a donde los egresados han enfocado más sus aspiraciones laborales, y una marcada diversidad de planes de estudio para casi el mismo campo profesional.

En la Comarca Lagunera, que hasta 1996 contaba con doce Universidades, tres públicas y nueve privadas, de ellas cinco con carreras sobre medios de comunicación, y con 21 estaciones de radio, tres canales de televisión y tres periódicos; pudiera pensarse que se cuenta con una acción profesional completa en el ejercicio y la investigación de la comunicación en todos sus aspectos y tareas derivadas de la ciencia comunicacional.

Con la apertura de carreras sobre medios de comunicación en varias universidades, se pensó que la tendencia sería profesionalizar la planta laboral y que la profesionalización se reflejaría en los contenidos, formatos y en el desarrollo de los medios de comunicación, pero en el último aspecto no ha sido así y aun no hemos tenido algún estudio al respecto de los resultados adversos en este sentido.

Se tiene como antecedente nacional que la primera carrera sobre medios según Rogelio Hernández comenzó alrededor de 1949, y se suponía que en la Comarca tendríamos un contexto profesional que ayudaría al desarrollo en la materia. Hasta el momento no se cuenta con cursos, diplomados, talleres, o actividades académicas complementarias que tiendan a la especialización de los egresados, aunque la primera licenciatura en la Comarca empezó hace 25 años, ninguna institución académica cuenta con ningún tipo de instrucción complementaria para sus egresados.

3. Desarrollo de las carreras sobre medios de comunicación.

La base para el sostenimiento y justificación de toda institución académica son los alumnos, pero no se debe caer en la actitud de ver en ellos una mercancía ni un producto, sino los elementos humanos que adquieren en estas instituciones académicas los fundamentos éticos, filosóficos, sociales, culturales y profesionales, sobre los medios de comunicación, que proporcionarán a la sociedad, entre otras cosas, la información necesaria y requerida para una convivencia armónica y justa.

Las instituciones académicas deben ser responsables no sólo de la formación de los futuros profesionales, que incorporarán a los medios de comunicación y a las diferentes áreas de la ciencia comunicacional, sino también corresponsables de su trayectoria en el campo laboral, o bien, en un seguimiento primario detectar las posibles causas de no poder emplearse.

Ya que hasta ahora ninguna de las universidades comparten estas responsabilidades con sus egresados, como tampoco los resultados positivos o negativos del desempeño profesional para el que preparó a los estudiantes.

El futuro, con o sin empleo, y lo que en él logre desarrollar es ya una responsabilidad doble del egresado: desempeño positivo y elevar el prestigio de la institución de la que egresó, aunque la institución no lo respalde más que con el antecedente de haber egresado de esa universidad.

En este sentido falta que también las instituciones se comprometan con los estudiantes, con los futuros profesionistas, en el destino que han de seguir, pues los alumnos son los que hacen que las instituciones existan pero no encuentran esa corresponsabilidad necesaria y elemental que los acompañe en el tránsito de su egreso y el porvenir laboral dentro de la carrera y fuera de ella.

En las universidades se forman profesionistas para un mercado que parece incapaz de crecer, que está colapsado y donde los egresados ya no tienen acomodo mientras los medios de comunicación locales no requieran profesionistas con una especialización definida con claridad. Ésta puede ser una de las alternativas. De acuerdo con sociólogos y economistas, expertos en la materia, una sociedad en un lugar y tiempo determinados, de acuerdo a su dimensión y estructuras, requiere de una cantidad especifica de quienes proporcionen las atenciones básicas y después los satisfactores secundarios para el desarrollo armónico. Los demás no encontrarán lugar para ejercer lo que aprendieron. Trátese de oficios o profesiones. La sociedad sólo requiere de una cantidad establecida de personas que realicen las actividades básicas para su funcionamiento y su desarrollo.

La existencia de una matrícula que sostiene sus índices, así como una cantidad estable de egresados es algo que no consigue el equilibrio entre la oferta y la demanda. Pero por otra parte se puede encontrar que al número de egresados, jamás se les ha cuantificado en la cantidad global en la Comarca Lagunera, tampoco se les ha dado seguimiento, evaluado o analizado, para determinar de qué manera los medios de comunicación utilizan la oferta de profesionales.

Es decir: la suma de egresados de todas las universidades laguneras, para realizar un seguimiento adecuado del desarrollo profesional de ellos, detectar fallas de preparación, las actividades que mejor desempeñan, sectores del campo profesional donde más presencia tienen, sí hay cumplimiento de las expectativas que se formaron, etcéteras.

Si se explicara a los aspirantes a cursar la carrera que el campo profesional se encuentra saturado, las condiciones laborales y el estado real del mercado de trabajo; pudiera sostenerse que la matrícula registraría un descenso si lo anterior se informara de manera obligatoria. Como complemento pudiera impartirse una verdadera orientación vocacional, así el aspirante contaría con la información que le permitiera asumir la responsabilidad de un mercado de trabajo saturado.

Ya que lo único que se puede determinar es que el mercado laboral está saturado, pero no se tiene un estudio completo que muestre cuánto se gana en los medios de comunicación, promedio de permanencia laboral, deficiencia de la preparación académica para el desarrollo de las actividades en los medios, y otros aspectos necesarios para evaluar el campo profesional.

Pero a los aspirantes no se les manifiesta lo anterior sobre lo que van a estudiar, no dan a conocer la información elemental sobre la licenciatura a los futuros estudiantes.

Aun así la cantidad necesaria de comunicadores y comunicólogos en nuestra Comarca ya llegó a los límites; la estructura comunicativa local ya no necesita más profesionistas sobre medios. Necesita más medios de otras características, cooperativas, por ejemplo; o medios especializados, véase la importancia que va tomando la radio hablada, el periodismo cultural y el periodismo deportivo; y en ese sentido, sólo en ese, necesitará de otro tipo de egresados que aun no se producen.

4. Los medios de comunicación sin demanda de egresados.

Resulta claro que la orientación y reorientación de los planes de estudio, han resultado insuficientes para asegurar a los estudiantes actividades ocupacionales relacionadas con sus estudios, que sean además estables. Para poder acceder al mercado laboral amplio, diversificado, que promocionan las instituciones académicas, en conjunto, todas, deben establecer un mínimo convenio con los medios de comunicación.

Como resultado se da que en el país como en la Comarca Lagunera, la producción de egresados, sólo ha perseguido cuantificar y en pocos casos se han logrado producir egresados con una preparación acorde a las necesidades de las actividades de los medios, por el perfil académico y por la preparación autodidacta. Esto, por lógica, incide en la preparación de los alumnos, ya Guillermina Baena lo anunciaba en 1993, “Sin embargo, la demanda (en el ingreso a la carrera en Ciencias de la Comunicación) tuvo sus consecuencias que se tradujeron en universidades masificadas, grave improvisación de profesores repetidores de conocimientos, reproductores de los autores que leyeron durante o después de su carrera… El proyecto académico se ha concretado a resoluciones administrativas urgentes, pero no importantes”.

Así, pues, la cantidad de alumnos y egresados debería guardar relación con el mercado real de trabajo, y las características de cada medio de comunicación, para que al ejercer la profesión los egresados puedan desarrollarse por completo en todos los aspectos: creativos, de investigación, intelectuales, laboral, profesional, etcétera.

Porque los planes de estudio son tan diversos que no cumplen con las necesidades que ni los medios ni la sociedad requieren. Sólo en la Comarca Lagunera se cuenta con cinco universidades con carreras acerca de medios y todas tienen planes de estudios diversos sobre la formación de un profesionista destinado a los mismos tipos de medios de comunicación. Con la preparación que ofrecen los alumnos, al egresar no pueden desarrollar sus habilidades, por la deficiente preparación académica y por la desconexión de los planes de estudio sobre la realidad de los medios.

Habrá que preguntarse ahora que se da en la región una conformación por bloques o grupos de medios de comunicación, ¿qué hacer con un mercado laboral saturado, pero no profesionalizado? ¿Qué hacer ahora y en los próximos años si la tendencia es reducir la planta laboral? ¿Qué hacer con los futuros profesionistas que jamás alcanzarán, al menos, en forma temporal a ejercer la carrera que estudiaron?

Tal vez pudiéramos encontrar respuestas si un investigador independiente, una universidad o una organización no gubernamental, emprendiera una investigación que determinara cuando menos: a) cuántos de sus egresados han ingresado a los medios de comunicación, b) en qué puestos, c) qué habilidades y destrezas los caracterizan d) cuáles son las deficiencias y omisiones académicas e) tiempo de permanencia, f) demandas laborales y profesionales de los empleados, g) tendencias del mercado laboral, h) sueldos y prestaciones, i) en qué tipo de medios hay más presencia de egresados, etcétera.

Porque lo cierto es que en la Comarca Lagunera no hay un estudio de esta naturaleza que se haya hecho público, se desconoce si alguna dependencia gubernamental o una empresa privada, posea información sobre este tema y los guarden para análisis privados.

Y no sólo es necesario sino urgente contar con este tipo de información para contestar las inquietudes sobre el campo profesional y laboral de los egresados.

Lo anterior no es suficiente para que los directores de las carreras, en las diferentes instituciones académicas, organicen intercambios académicos, pues aunque cuentan con intercambios o convenios con otras, no hay, no ha habido, en la Comarca un foro, seminario, congreso, mesa redonda; donde participen todas las universidades de la Comarca que tienen esta licenciatura para exponer sus experiencias, sus deficiencias, sus aciertos, sus alternativas y propuestas para mejorar su propio futuro y de sus probables estudiantes.

5. Conclusiones.

La cantidad de trabajadores que laboran en los medios de comunicación es de 1, 067; 238 mujeres y 829 hombres; de los cuáles sólo 188 del total cuentan con estudios universitarios, es decir: sólo 188 de 1067; y 59 tienen alguna licenciatura sobre medios de comunicación.

Existen un total de plazas laborales de 1067, pero hasta este momento la Comarca Lagunera cuenta con 1,011 egresados en las carreras sobre medios de comunicación.

El futuro laboral se volverá mucho más complicado por los efectos lógicos de la saturación, ya que en la actualidad estudian en la Comarca 632 alumnos, que de no crecer los medios en capacidad de contratación, estarán desempeñando una actividad ajena para la cual se prepararon, o incluso, en el desempleo.

El campo laboral presenta graves índices de desempleo para los egresados, y se irá agravando con cada nueva generación, porque las universidades no consideran el mercado real de trabajo ni las condiciones en que se encuentra. El total de plazas laborales en los medios de comunicación son de 1,067, y si a esto agregamos que la Comarca Lagunera cuenta con 1,011 egresados en carreras sobre medios, en el supuesto de que todas las plazas laborales probables para estos egresados, en efecto, estuvieran ocupadas por ellos, tendríamos 56 plazas disponibles.

El supuesto es absurdo pero los datos totales sirven, al menos para la referencia general, ya que no se pueden precisar las plazas exactas, por cada uno ni totales de los medios de comunicación para los egresados. Esta referencia general nos indica que es inviable ya producir egresados para un campo laboral que si bien existe, se encuentra saturado.

Seria recomendable para los egresados, estudiantes, universidades y medios de comunicación, que comenzara a darse una coordinación entre las universidades para que definan qué perfil de profesionista se quiere producir, establecer intercambios académicos, foros, mesas redondas, donde los egresados expongan sus experiencias, proyectos de investigación, programas conjuntos, etcétera.

Por otra parte también sería benéfico para los egresados, la formación de una asociación civil que pudiera ser por ejemplo un colegio de licenciados, que recoja la información de dónde se imparten cursos, talleres, diplomados; en qué lugares se desempeñan mejor; cuáles han sido sus deficiencias y habilidades; lugares donde hay vacantes; en suma: lo relacionado al mercado laboral que influye en la demanda y en el ejercicio profesional.

Notas

–Hernández, Rogelio. Sólo para periodistas. Editorial Grijalbo, 1999. Ediciones ¡Uníos!.

–Baena, Guillermina. La comunicación y el cambio en el ámbito profesional. El Siglo de

Torreón, 15 de agosto de 1993.

*Fragmentos de la tesina Saturado en 1995, el mercado laboral en los medios de comunicación de la Comarca Lagunera, presentada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, por José Guadalupe González González.

 

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